La Desconfirmación

Vamos a detenernos en una forma de comunicación que es por demás dañina.
En la jerga popular hoy se la denomina como ninguneo. Lo que significa en el fondo esta palabra es una actitud que indica que uno no existe, que da lo mismo que esté o no esté. La ignorancia, que también se le llama.

Desde 1967 con “Teoría de la Comunicación Humana” de P. Watzlawick, J. Beavin y D. Jackson podemos denominar esta actitud como desconfirmación y de esa forma poder distinguirla de otros tipos de comunicación similares.

Tomando esas definiciones vamos a darle sentido psicológico a fin de ubicarlas como estilo de relación que impacta de manera altamente perjudicial en la subjetividad del otro.

Desvalorización: disminuir el valor de la persona, se le da menos valor del que tiene, de desestima la importancia de lo que la otra persona es o hace.
Descalificación: se invalida al otro, no sirve, nada de lo que hace o es tiene importancia, a diferencia de la desvalorización no es que tenga poco importancia, en este caso la importancia es nula.
Desconfirmación: el otro no existe. Es lo mismo que esté o no esté, es lo mismo que exista o no, la persona no es mirada, no es vista, no es sentida, tal como si fuese transparente o invisible.

Como suele ser habitual los dichos populares tienen esa verdad tan clara y tajante.

La indiferencia mata

Y no es exageración, la desconfirmación llevada a cabo diaria y sistemáticamente desde la infancia es una de las formas que mata psicológicamente, daña la identidad en forma profunda.

La desvalorización y la descalificación son dañinas, rebajan y denigran, no obstante con ello confirman al otro. En la desconfirmación el otro no está, esta forma suele ser una forma de “educación” por la cual ante cualquier comportamiento censurado, no importa lo justo o no, el hijo pasa a ser nada y se desespera por tener identidad, presencia para mamá o papá; es como si el mundo de golpe se vuelve un hueco negro y él en ningún lado. Es impresionante verlo, sentirlo es terrorífico.
No exageramos al decir que significa un abandono de persona, y por añadidura un abandono que nadie ve y que está naturalizado.

El grado de daño ocasionado va a depender del modo en que se use, el grado de cercanía afectiva y las edades de quienes reciben este trato. Suelen llevar a enfermedades mentales graves.
Detectarlas y saber como reaccionar para no absorber es saludable.

Consignamos, además, que esta forma de respuestas es propia de personas que esperan que los demás sientan, piense y actúen como ellos esperan, constituyendo la reacción de ignorar un castigo aleccionador para que se vaya aprendiendo que si no se someten a todos sus deseos van ser abandonados y a quedar desamparados. Este riesgo en un niño es insorteable, es un riesgo que lo proyecta a un estado de inanición e indefensión.

Ni bien llega la edad de decidir uno por si mismo hay que comenzar a distinguir a las personas que reaccionan de esta forma, crear la habilidad de reconocerlas es un buen antídoto, las acciones correspondiente para no enfermar con esta peste es poner la mayor distancia posible, si esta distancia no puede ser física crear la distancia afectiva que permita no acusar recibo del ser ignorado, es decir ignorar la ignorancia es el camino. Hablamos de ignorar en el sentido de no recibir la desconfirmación en forma afectiva, que no impacte en los afectos creando incomodidad, desazón, malestar, furia, confusión, etc.,

Para ejemplificar consignamos un testimonio del foro de Psicología Integradora.

A veces soy invisible
Enviado por topo
a veces paso totalmente desapercibido, aunque este sentado en la misma mesa con otra gente, siento como que todo pasa por delante, que podria no estar y asi y todo seria igual. a veces me levanto de la mesa del asado y me voy al baño, no porque tenga ganas sino para observar si hay algun cambio en la mesa cuando yo no estoy, y lo que puedo observar es que todo sigue su rumbo y no se modifica en nada la disposicion o la conversacion de la mesa. si lo he observado cuando se levanta otro, que se hace un silencio o se acaba el tema, yo pudo estar o no que nada varia. eso me destruye, cuando quiero decir algo veo que no hay una buena recepcion por parte de los demas. no se, perdi el norte, y mi vida quedo a un costado, ciego mirando el todo y sintiendo su lejania a pesar de estar a dos centimetros de fiestas, todo pasa de largo, nada les doy, todo lo exigo, me tienen que amar, cuidar, respetar, escuchar, pero cuando no me joden como a otros siento su lejania. entre amigos es muy comun que uno moleste al otro, en realidad eso quiere decir que esta todo bien, y conmigo no joden, entonces veo que esta todo mal, no logro extender lazos hacia los demas, son relaciones basadas en nada.que dificil es vivir asi, ya no quiero. si hay alguien que le pase lo mismo me gustaria leer su experiencia. siento hasta la soledad que solo a mi esto le pasa, siento que no aprendi a vivir, y que eso nunca mas lo aprendere. amargado, solo, gordo, triste, dejado, abandonado, tantas adjetivaciones malas y no puedo decir una buena, asi estoy. asi me ven, es seguro que no llegue a nadie, si seguro ven en mi la persona mas egoista que existe en la tierra esa que teniendo todo se siente infeliz que la compañia de otros ni siquiera le alcanza para estar bien, reflejo seguro una sombra de superioridad, que no es mas que toda mi debilidad junta haciendo de coraza para que nedie me lastime, y nadie lo hace excepto yo, porque es tan duro ese acaparazon, que no entra aire,y me ahogo, y me pego, y me insulto, porque solo yo estoy ahi, y veo pasar todo casi siempre cerca. me gustaria ser aquel, mira que bien que esta este chabon, siempre viendo otros y sintiendo que nada me sirve, y viendo que nadie me ve.

Marta Chiarelli
Psicología Integradora
Equipo multidisciplinario
Capital de Argentina
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