Cambios repetidos de
pareja
De pareja en pareja
De etapa en etapa
Un importante
número de personas ante sus reiterados “fracasos” de
pareja se replantean cual es el problema personal para que ello
suceda.
Consideramos que una pareja que acaba significa que esa
pareja ha fracasado y no que es un fracaso personal ni mucho menos de
vida. Cada pareja tiene su enriquecimiento y con cada una se ha
evolucionado. Es cuestión de saber sacar los saldos positivos
de ellas.
El replantearse
los factores personales para que una pareja fracase es un primer paso
de cambio para no repetir formas que ya no van más, que fueron
necesarias en su momento y qué, como todo, caduca.
Lo
natural es superar etapas.
El segundo paso hacia ello es rever las
propias características que hacen a las rupturas saliendo de
la conclusión “lo que pasa es que siempre elijo mal”.
Para una relación saludable es necesario la evolución
personal y de la relación en conjunto con los cambios que trae
aparejado el devenir de la vida. Pasar a parejas superadoras de las
anteriores y así enriquecerse cada vez más uno mismo
indica un análisis interno profundo y honesto, siempre existen
características propias negativas que se acoplan con las
características que se rechazan o denigran del otro.
Entre la
idealización y la denigración las personas suelen
pasarse lamentando o alardeando de haber roto una relación,
sin una mirada integradora que permita sostener y fortalecer los
aspectos positivos y cambiar los negativos.
Al finalizar una
pareja es saludable un tiempo personal de duelo. La angustia, la
añoranza mezclada muchas veces con el alivio son sentimientos
correspondientes a la ruptura de una pareja importante. Además
es necesario un tiempo de reflexión y revisión a fin de
que una nueva relación sea justamente nueva y se puedan
superar características que llevan a similares formas de
relacionamiento en los aspectos menos saludables.
Trabajando, con
los pacientes, en una revisión histórica de sus parejas
vemos que cada una superó la anterior en tal o cual
característica, esto marca los cambios de una a otra elección,
no obstante cuando las características que pudieron ser
cambiadas no son sustanciales nos encontramos con particularidades
que suelen llevar a una nueva ruptura. Es
notable cómo al rever las condiciones esenciales de las
distintas pareja ¡oh sorpresa! nos encontramos con que en lo
esencial la naturaleza de cada una se repite, en la medida que se ve
que estos factores fundamentales no pudieron ser cambiados por ambos
de la pareja se aclara sobre lo acertado de cada ruptura,
estas revisiones llevan también a ver las cualidades
constructivas y enriquecedoras de cada pareja.
En tanto una
persona evoluciona y se da su tiempo de crítica y autocrítica
para reflexionar sobre lo que no anduvo a fin de cambiar los propios
problemas y miserias, una nueva elección supera
sustancialmente la anterior, entonces lo soñado al unirse “con
esta persona quiero estar toda la vida” es factible. No es
magia, don los cambios personales que posibilitan una elección
distinta hacia una pareja funcional.
Si esta revisión se
hiciese en la pareja al traspasar las crisis (ver en Crisis)
es muy posible que se sorteé la separación y se pueda
pasar a otra etapa en donde la relación cambia
cualitativamente. Si a pesar de ello se desemboca en la separación,
este recurso de reflexionar conjuntamente acerca de los problemas que
separan derivan en poder tener un saldo positivo de la relación,
por lo menos en el sentido de estar claros por donde no hay que
seguir caminando, evitando así mismo quedar con el dilema de
si con con tal o cual pareja se pudiese haber continuado.
Una ruptura de pareja no significa un fracaso
Las rupturas de
parejas, las parejas que anduvieron mal, las parejas que fueron un
desastre. . .
. . . en ninguna, en ninguna de las parejas se ha
fracasado, de todas ellas se puede tomar un saldo a favor, a través
de todas ellas se puede reconocer fortalezas y debilidades propias,
cualquier tipo de pareja posibilita el enriquecimiento personal.
La idea de
fracasar cuando una pareja acaba es tan errónea como negativa,
imposibilita la posibilidad de cambios y evoluciones, esta creencia
tiene sus bases, por ejemplo, en:
-
No considerar
la necesidad de cambios y desarrollos personales evolutivos por el
miedo a que ellos lleven a la separación.
En tanto se
puedan ver cambios positivos personales en el transcurso de una
pareja no se siente haber fracasado por su ruptura.
-
Tener como
centro de interés el que dirán. No poder hacer otra
cosa que pensar, sentir, hacer y proyectar en función de la
opinión ajena.
-
Las creencia
de que los lazos, especialmente los matrimoniales, deben ser
eternos.
-
Rigidez.
-
No sacar los
saldos positivos de toda experiencia.
Las ruptura reiteradas de pareja no
significa compulsión a la repetición
Sostener esta
idea da por sentado que la próxima y todas las que vengan van
a ser lo mismo: un deterioro hasta llegar a la ruptura.
Mitos populares
y posiciones profesionales explican las repeticiones de rupturas de
pareja como tendencia al fracaso o compulsión a la repetición,
creencias que dejan a la persona presa de una especie destino que
guía su vida sentimental hacia la destrucción de los
vínculos, generando así una pesada carga que lleva a la
reiteración temida por este mismo convencimiento.
Entendemos
que interpretar los aspectos equivalentes de las distintas parejas
como compulsión a la repetición derivada del instinto
de muerte o tánatos es de un concepto instintivista que
inhabilita a usar las cualidades de flexibilidad, creatividad y
cambios de los aspectos personales y relacionales, cualidades que
tenemos los humanos. Además constituye de una interpretación
silvestre (fuera del contexto psicoterapéutico) y salvaje, son
además discursos autoritaristas y destructivos.
Las parejas
como fenómeno integral no se repiten, toda experiencia es
distinta de las anteriores, se repiten aspectos o características.
Cómo ya señalamos, cuando se evoluciona las
experiencias nuevas son superadoras, ya sea con la misma pareja o con
otra.
Dentro de lo complejo de las relaciones humanas en este
fenómeno de repeticiones de parejas vamos a especificar
algunas de sus características y causales:
-
En la
concepción de que cada persona y cada pareja de una persona
son singulares y únicas, a la hora de analizar las distintas
parejas hay que tener en cuenta las particularidades de cada una
para poder verter una opinión sobre los aspectos
coincidentes, como así mismo hay que contar con mucha cautela
para determinar sobre que es lo repetido y sus causales. En esto las
generalizaciones y opiniones sin el conocimiento necesario
constituyen psicologismos que en manos de profesionales del área
son proyectiles.
-
En las
distintas parejas de una persona hay que discernir entre los
parecidos, las diferencias superficiales y las repeticiones de
determinados aspectos determinantes.
Por ejemplo:
- Ana
afirma que su nueva pareja a diferencia de las anteriores no es
agresiva, profundizando en la cotidianeidad sale a la luz un
sinnúmero de agresiones encubiertas, de agresiones
psicológicas. . . de distintos tipos de agresiones. Si bien
ahora no hay violencia abierta Ana está nuevamente y en forma
imperceptible por ella ocupando el lugar de la víctima.
-
Diego determina a través de algunos años de
verificación que esta pareja a diferencia de la otra no lo
engaña, ella sí es fiel; bien, viendo a fondo el tipo
de relaciones de esta pareja vemos que Dora mantiene coaliciones (en
perjuicio de él) con padres e hijos, constituyendo esto un
engaño tan nocivo para la pareja como la infidelidad sexual.
Es decir en lo profundo Diego sigue complementándose con
quienes van a traicionarlo.
Es indicado
llegar al conocimiento de cuales son las regularidades que se dan en
los fenómenos repetidos y parecidos de cada pareja, a partir
de allí se puede llegar a las causales perturbantes que la
persona tiene a resolver todavía. Análisis que lleva a
evaluar también los aspectos negativos que superó en
cada cambio.
En cada relación se ven cambios al menos
cuantitativos, los que van dar origen a cambios cualitativos en una
misma pareja o en la persona a través de sus distintas
parejas, para ello hace falta trabajar en forma dialéctica
con las particularidades concretas y reales de cada persona.
En
este punto hay que aclarar que como nada permanece igual a si mismo
si los cambios no son del modo de evolución o avance son de
deterioro. Esto indica que al formar otra pareja si no se dan
cambios favorables, lejos de repetirse, se dará el cambio
hacia una relación cada vez más dañina.
-
Cuando
similitudes y repeticiones son deteriorantes se involuciona a través
de las distinta pareja o dentro de la misma en forma persistente y
tenaz, en estos casos es habitual que cada persona de la pareja se
complemente con la otra en un sentido de vida cuyos caminos que
tiene que seguir así indefinidamente.
Por ejemplo si en
las distintas pareja se da siempre la dupla sometedor-sometido y a
pesar de los intentos de cambio este tipo de relación sigue
en pie con una fachada u otra hay que ir investigando en esos
caminos de vida que se presentan como si fuesen forzosos para cada
uno, caminos que son marcados y fortalecidos desde la infancia.
-
La
coexistencia de la “búsqueda” del cambio y la idea de que
lo que se tiene que cambiar son tendencias al fracaso (en el sentido
de pulsión de muerte) es un contrasentido, deja a la persona
inmersa en la creencia de que porta factores que no puede manejar y
al querer cambiarlo produce en forma creciente el fenómeno
temido.
Entendemos que caminos de vida internalizados activamente
desde la infancia se van reforzando hasta el presente, fortaleciendo
de este modo las creencias fatalistas. Todo este engranaje lejos de
apoyar el cambio logran a modo de profecías autocumplidoras
que cada nueva experiencia lleve consigo el germen del sufrimiento,
el deterioro y diversos síntomas. Fenómenos que al ser
aprendidos son factibles de modificaciones.
-
En la
reincidencia constante de rupturas de parejas suelen verse el
fantasma de la soledad o los rasgos dependientes que llevan a
constituir la pareja nueva inmediatamente después de
finalizar la anterior, sin dar paso a las reflexiones e
introspecciones que permiten la superación a partir de la
experiencia adquirida.
-
El poner
afuera todo lo problemático, todos los errores, todas las
equivocaciones logra siempre más de lo mismo, en este caso
volver a constituir nuevas parejas con las mismas falencias, cada
vez más acrecentadas. Esta características de ver en
el otro lo que no se quiere ver en uno pueden darse por gran
autoexigencia, por ilusión de omnipotencia u otras.
-
Estilos de
pareja que se aprendieron desde el nacimiento, fijadas en lo que
denominamos Inconsciente Directo de tal forma que a pesar de lo
propuesto conscientemente determinan un tipo de relacionamiento
distinto al esperado. Fenómenos que no ocurren por ninguna
fuerza extraña a la propia historia de cada uno, es decir no
son instintivos. Tampoco constituye una necesidad de repetición,
aclarado nuevamente que las relaciones no pueden repetirse,
menos aun si son tomadas de modelos, son estilos de pareja que se
actualizan de acuerdo a la forma y potencia en que fueron
adquiridas, por el particular encadenando en el trascurso de la vida
de cada uno y por el exclusivo acoplamiento que de todo ello se hace
al formar la pareja.
-
En la pareja
la compleja particularidad personal de cada uno se va a conjugar con
la otra persona de modo tal que desde el comienzo van a
complementarse las características positivas y negativas de
ambos, las particularidades personales y de la pareja también
dependen del tipo de historia conjunta hasta cada momento y de los
intercambios con los grupos de pertenencia compartidos y personales.
En cada
persona convergen múltiples factores. Esta es una
característica más de los fenómenos psíquicos:
no se pueden explicar linealmente, son multideterminados.
Una vez
más alertamos de leer sobre ellos en una forma crítica
que tenga que ver con analizar el grado de seriedad que tienen las
exposiciones emitidas en los diferentes medios de comunicación
en un mundo globalizado en donde la psicología parece ser
patrimonio de todo el mundo o bien de ligeras interpretaciones
salidas de la galera.
El camino de la
psicoterapia no es tan largo como se supone, herramientas que tengan
que ver con considerar cada problemática como única y
en forma integradora y dialéctica hace que no nos quedemos
anclados es la búsqueda de subterfugios fantasmales e
inexistentes.
Equipo interdisciplinario
Especializaciones: clínica,
pareja, familia y sexualidad
Capital de Argentina. 4632-0441
Intercambios sobre el tema acá en el foro de pareja