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Índice
Disfunción de la excitación sexualFase de excitación sexualDisfunción de la excitación sexual Disfunción de la excitación sexual femenina Disfunción de la excitación sexual masculina, también llamada Disfunción Eréctil o Impotencia Disfunción de la excitación sexualTomamos esta denominación para dar cuenta a un problema que aqueja a ambos sexos. Hasta ahora los problemas de la fase de la excitación tienen descripción y tratamiento casi exclusivamente en el hombre. Cuando se trata de disfunciones de la excitación para el hombre tiene dos nombres específicos: Disfunción Eréctil o Impotencia, parecería que este mismo problema en la mujer no tiene relevancia, ni siquiera nombre. Ideología del patriarcado o machismo, del que aún adolecemos en demasía, dan como resultado que la carga y responsabilidad esté adjudicada solamente al hombre. Fase de excitación sexualEn la relación sexual es la fase más prolongada, este gráfico de la respuesta sexual humana sirve para dar idea de ello, la excitación va de 0 a O. Si bien en el gráfico el ascenso de la excitación hasta llegar al orgasmo es siempre ascendente, en las relaciones concretas y reales la misma baja y/o desaparece en todos. Estamos hablando de encuentros intensos y enriquecidos en forma permanente a lo largo del tiempo, en donde la variación, los juegos, la creatividad, el divertimento, los intercambios de los roles activo-pasivo etc. logren que cada relación sexual sea altamente disfrutante para ambos al margen de llegar o no al coito (entendiendo por coito a la penetración). La baja y desaparición de la excitación durante una relación sexual son reacciones circunstanciales normales que se dan eventualmente por situaciones de nerviosismo, ansiedades, miedos, tensiones, enojos, distracciones, aburrimiento, etc. Estos estados de ánimo son esperables en todas las personas del planeta, suelen ocurrir, por ejemplo, en las primeras relaciones sexuales personales o con algunas personas, al comienzo de la relación, en el momento de la penetración, al poner el condón, por determinados cambios de posiciones, por intranquilidades ambientales, preocupaciones. . . Van hacia la disfunción si se las connota negativamente o en tanto no se hagan los cambios necesarios para resolver lo que puede estar causándolas.
En cualquier
relación sexual, al margen de que se haya dado o no todo lo
esperado, lo saludable es que cada encuentro sea sumamente
placentero, sin tener como objetivo necesario la penetración y
tampoco llegar al orgasmo. Es un gran desperdicio y totalmente
injusto que una situación tan especial y de tan alto voltaje
termine con malestar. Podemos agregar que lejos de ser una reacción masculina es muy habitual que se produzca más a menudo en la mujer. Ella cuenta con un alerta femenino, activado especialmente al ser madre, por medio del cual en general escucha o bien percibe todo movimiento de alrededor. Por otra parte el rol pasivo que se le asigna desfavorece que haga algo para cambiar lo que no le gusta en la relación, por ende todo lo que le causa molestia o displacer persiste y tiende a bajar el erotismo inmediatamente. El juego erótico define el grado de excitación y la calidad del orgasmo, sus ingredientes necesarios son, entre otros, tranquilidad, distensión, espontaneidad, disfrute, goce, creación y recreación, invención, diversión. Disfunción de la excitación sexualSi bien en este fenómeno tiene su incidencia que en el hombre ese “bajón” de la excitación no puede pasar desapercibido la determinación fundamental de esta parcialización es seguir adjudicando al hombre el protagonismo a la hora de sostener la relación sexual. Para ver las causas ir a las causas de las disfunciones sexuales en general: http://www.es-asi.com.ar/node/153 La disfunción de la excitación sexual puede ser completa o parcial (ausente o insuficiente) y con las siguientes variantes.
Descartar causas de índole física es una las primeras medida a tratar en la consulta. Si no se detectan alteraciones orgánicas no es adecuado tomar ninguna medicación. En estos casos cuando se trata de un problema psicológico y relacional cualquier medicación además de producir los efectos secundarios acostumbran a usar aditivos o bastones y depender de algo externo para resolver problemáticas que se pueden resolver con los recursos propios y de la pareja.
Como
toda expresión humana este problema es producto de un personal
encadenamiento, de toda la vida, de múltiples factores. Por
ello la terapia adecuada excede el marco sexológico.
En la sexualidad hay estados de ánimo que en vez de favorecer devalúan todo:
Otros factores a tener en cuenta son crisis circunstanciales o vitales, inestabilidad laboral o económica, sobrecarga de actividades, dificultades con el estudio, fracasos. . . que van generando ansiedades y otros sentimientos que derivan en esta respuesta sexual. En estos casos la psicoterapia se tiene que centrar fundamentalmente en la resolución de una crisis que está produciendo síntomas, atendiendo también la reversión del síntoma que en este caso está ubicado en esta deficiencia sexual. Tienen también incidencia las creencias falsas, mitos, dogmas y tabúes que abundan en sexualidad. Estos merecen ser aclarados y revertidos. Todo lo que corresponde a una pareja, más que nada lo sexual, es cuestión de a dos, ambos ponen su parte tanto para lo bueno y gratificante como para lo malo y sufriente. Es fundamental que se tome este problema como un problema de pareja, en caso que no haya pareja lo mismo el problema es de a dos si de a dos se trata la relación sexual, aunque el otro sea pasajero siempre incide, es más siempre se elije un otro determinado.
En cualquiera de todos los
casos planteados hay que tener en cuenta la necesidad de realizar
tratamiento. En caso que no pueda ser de a dos por que la otra
persona no quiere, o no pueda ir se realiza terapia individual.
En
tanto la sexualidad siga siendo un desafío a ganar o
perder Dentro de estas consideraciones generales vamos a detenernos en particularidades en ambos géneros. Disfunción de la excitación sexual femeninaLa excitación sexual femenina se expresa por: cosquilleo en los labios genitales, enrojecimiento de la cara y partes internas de los muslos, aceleramiento de la respiración y el ritmo cardíaco, brillantez en los ojos, enrojecimiento e hinchazón de pechos (especialmente pezón) y vulva, secreción de flujo que lubrica la vagina, hiper sensibilidad en la piel en especial de las zonas erógenas. Según las particularidades personales y el momento que esté pasando la mujer se presentan todas, varias o algunas de estas reacciones fisiológicas acompañadas por las emociones pertinentes a cada persona y situación. Consideramos disfuncional a la ausencia o el bajo nivel de la fase excitatoria en forma estable o significativamente reiterada. Hay distintas variantes:
Al
estar alterada la excitación se dificulta llegar al orgasmo.
En un porcentaje elevado de consultas por anorgasmia se puede
detectar que el problema sucede por esta disfunción.
Muchas veces la falta de excitación
se debe a que con ese hombre no puede llegar a vibrar (falta de piel
o química), puede ser que ella priorice más otras
cualidades de la pareja o que no se da cuenta de este déficit
erótico, muchas veces la mujer adjudica este déficit a
disfunciones propias.
Estas dificultades suelen sortearse con
múltiples juegos que hagan llegar al orgasmo, en general son
juegos más bien mecánicos y muy genitalizados, cuando
se logra ese equilibrio suele dar mucho “trabajo” sostener y
elevar la excitación hasta los más altos niveles. Disfunción de la excitación sexual
masculina,
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