Integración y Sistema

Integración y sistema

Ateneos teóricos clínicos de Psicología Integradora:
28-05 y 24-6 del 2004,
y septiembre del 2011

"Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos;
de lo que se trata es de transformarlo."
Karl Marx


Entendemos a la filosofía como teorías que se construyen a través de la praxis social, las posiciones filosóficas son sistemas de conocimientos que a su vez constituyen sustentos para volver a la praxis social e incidir en la realidad para transformarla. Es así el devenir humano desde los comienzos de su historia.

El reconocimiento del movimiento continuo y aún de la dialéctica está bastante generalizado. Para que estos conceptos sean más que un reconocimiento de palabra, en el hacer profesional, es indicado ver si los mismos son convalidados por el conjunto de los contenidos teóricos y por su aplicación concreta en la realidad.

La realidad externa, la praxis y especialmente las relaciones sociales determinan el conocimiento y el psiquismo en su totalidad.
Resultando ser que, realidad externa, sociedad y persona se relacionan entre sí en continuo movimiento dialéctico, la integración de estas distintas categorías de la realidad se produce bajo la modalidad de sistemas.

Noción de sistema
Para el estudio de los sistemas que nos convocan en este momento -psíquico, familiar y psicoterapéutico- nos sirve ver las siguientes características:

Identidad. Características que indican que un sistema es ese y no otro, que le dan unidad e integridad por lo cual se lo reconoce como tal, son las cualidades que determinan su supervivencia y estabilidad relativa.
La estructura y los distintos integrantes de un sistema poseen mutuamente autonomía relativa. La estructura le da estabilidad al sistema. El sistema mantiene su identidad en tanto se mantengan estables la organización y nexos de integración de sus componentes.

Estructura. Totalidad articulada compuesta de elementos cuyas funciones están determinadas por el conjunto de las relaciones internas y estables.
Cada estructura tienen una especial forma de integración y organización.
Dependiendo de la totalidad los nexos estables de interacción, dependen también de la naturaleza de los integrantes. Las diferentes conexiones y relaciones entre sus elementos determinan, en última instancia, el tipo de organización del todo.
Las relaciones entre sus elementos tienen un carácter relativamente estable, pueden cambiar, pero si se mantienen las relaciones se hablará de una misma estructura.
La estructura sólo cambia cuando cambian las relaciones entre los elementos.
Dichas relaciones no son visibles a simple vista, se pueden ver mediante una seria investigación conjunta.
Estructura y proceso son inseparables.

El movimiento. El destino de todo es perecer y ser transformado en otra cosa. Todo lo que existe, existe por necesidad, necesidad que en un momento va a ser inútil y cambiada por otra. Cara y seca, anverso y reverso, un polo y su contrario, tendencias contradictorias; opuestos que van a anularse para sustituirse por otro equilibrio, una síntesis que va a ser a su vez un nuevo polo de una nueva oposición. Y así es el mundo y así el mundo cambia...

Los cambios. Los cambios cuantitativos que se acumulan para dar paso al otro sistema pueden ser de aumentos o disminuciones, cuando las acumulaciones dan paso a saltos cualitativos se produce el pasaje de un sistema a otro. Así los sistemas evolucionan o involucionan.

Historicidad. La identidad de un sistema es el producto del  desarrollo histórico de cada sistema como un proceso individual, es necesario estudiar los fenómenos psicológicos y relacionales en su desarrollo, tomando la determinación de lo social.

Las relaciones. Están establecidas a partir de las funciones que tienen los componentes dentro de su sistema, las relaciones son propias de cada sistema.

Jerarquía. En los sistemas encontramos estratos de diferentes niveles de valores y complejidad. Los componentes suelen formar subsistemas. Integrantes y subsistemas, sean cuales sean sus jerarquías, son base y a la vez están subordinados, condicionados por el sistema.

Los niveles de determinación. Cada sistema está determinado por los niveles superiores.

Las partes. En tanto puedan mantenerse las partes que dan forma al sistema este puede mantenerse o reconstituirse.

Las concatenaciones. Los cambios se dan a partir de incontables transiciones, encadenamientos en que causas y efectos actúan juntos, se van asociando aspectos, particularidades, energías, actividades, tendencias...

Vamos a tomar un ejemplo de integración y sistema sobre conceptos del ateneo anterior. Vamos a ver, entonces, sobre el pasaje de un sistema empírico a un sistema de conocimiento teórico.
Partimos de la experiencia a las ideas, de las ideas a nuevas experiencias que cambian la realidad, constituye un ciclo integrado que permite con sus constantes y superadoras etapas la transformación del sistema.

IS


El pasaje de un sistema a otro se produce como consecuencia de sucesivos cambios cuantitativos, en este caso: experiencias que generan ideas, ellas se vuelcan en más experiencias con el consiguiente enriquecimiento y aumento de las ideas, ideas que a su vez llevan a nuevas experiencias; hay una concatenación de secuencias en donde ninguna de ellas se repite, experiencias e ideas progresan dando paso a la asociación de los conocimientos que en principio son fácticos.
Vamos a ver esta evolución con el ejemplo concreto de una psicoterapia. Comienza en el hecho concreto del teléfono sonando, al que se le suman otros hechos concretos, y veamos entonces la secuencia: llama el teléfono + atiende la secretaria + preguntas + informaciones + concuerdan en un turno + la secretaria informa al profesional del nuevo turno y el dialogo telefónico producido. Comienzan a surgir los conocimientos fácticos que se vuelcan en la realidad externa mitificándola, la acumulación de esta secuencias en un momento determina un salto cualitativo,  → se pasa a un sistema de conocimientos empíricos, la secretaria sabe de quien se trata según lo que le haya trasmitido la persona y registra y trasmite, la persona sabe quien y cuando le van a hacer una entrevista de admisión y demás datos que haya preguntado, se entablan luego una serie de comunicaciones, información de secretaria a profesional, intercambios verbales y/o paraverbales sobre esta posible admisión entre el equipo y de la persona con su entorno; contacto entre dos sistemas (de la institución y de la persona) que ya está dado. Comienza una nueva secuencia, es necesario que el terapeuta sepa que desde este momento hasta que haya conclusiones hay sólo conocimientos fácticos, extraídos de  primeros datos, estos sólo dan paso a elucubraciones o hipótesis y no a conocimientos teóricos adecuados a la realidad, el rol terapéutico ahora es ir hacia esos cocimientos teóricos a través de otra sumatoria de hechos. Este nuevo sistema contiene informaciones e intercambios concretos + hipótesis rudimentarias + concreción de la sesión + la persona llena una ficha y deja sus datos más relevantes + se conocen + el profesional y consultante  entablan una relación presencial + intercambio e informaciones mutuas + propuesta profesional + consensuación sobre los pasos a seguir.
Se llega a otro punto irreversible de la evolución, determinándose un salto cualitativo a un sistema de conocimientos teóricos, sistema que va a encerrar en sí mismo los conocimientos empíricos, conocimientos empíricos que dentro del nuevo sistema superador ya no van a ser los mismos.
Se pasa a nuevos equilibrios. Las nuevas formas no es una simple negación de las viejas, sino que las incorporan a ellas mismas bajo una nueva forma.
Cuando aparece el conocimiento teórico está negado el empírico que a su vez cuando vuelve a darse, es en etapas superadoras.
Bajo otras formas, que pongan en juego lo senso-afectivo, se dan concatenaciones de emociones relativamente autónomas, nuevas sensaciones. . . tras las cuales vuelven en más conocimientos, y se sabe que no es el conocimiento más elevado. . .

Cada salto cualitativo da paso a un nuevo sistema, en los nuevos sistemas las regularidades cambian, no se definen en su esencia de idéntica forma, sí suelen mantener los mismos ejes fundantes estructurales con respecto a los anteriores.

Tomando otro ejemplo el ser humano parte de la experiencia para llegar a la abstracción en su desarrollo onto y filogenético. La experiencia es fundante de la idea, con una calidad cada vez más enriquecida, nunca va a ser la misma experiencia de la etapa anterior, posteriormente a la adquisición del razonamiento y demás capacidades superiores la experiencia siempre va a estar integrada con conocimientos. Este sistema cambia fundamentalmente ya que se ha adquirido la capacidad de conocimiento teórico mediante un salto cualitativo, que indicó acumular cada vez más y más experiencias, más y más ideas... Las capacidades anteriores quedan incorporadas en un nivel inferior, pasa a definir el sistema las nuevas adquisiciones, en este caso el pensamiento teórico y la transformación planificada de la realidad. La reaparición del conocimientos empíricos, negado, va a ser de un nivel superior, enriquecidos por las nuevas adquisiciones.

La identidad está dada por cualidades fundamentales que determinan al sistema. Cualidades fundantes y nuevas que definen a sus componentes y por las cuales ellos pertenecen a ese sistema.
Por ejemplo una de las definiciones del ser humano es aprender a través de la práctica, fundamentalmente la praxis social –cualidad fundante-,  poseer abstracción, conocimientos empíricos y teóricos -adquisiciones posteriores-.  Se conserva siempre la experiencia como medio de conocimiento, y nunca va a ser igual que la anterior al estar integrada con otras formas de ver, sentir, hacer, imaginar... Funciones y capacidades comunes a todo ser humano, coexistiendo con el tinte y calidad individual, con lo propio y subjetivo.

Que del dicho al hecho haya poco trecho

Empezando por casa, que el psicoterapeuta pueda lograr trascender las palabras y hacer realidad en los hechos su discurso nos resulta  imprescindible.
Hablar de sistema y de integración desde el conocimiento teórico es fundamental. Para ello hay que superar la pura acumulación de ideas y el conocimiento empírico. Para llevar a la práctica las ideas es necesario que podamos usar las herramientas más avanzadas de nuestro SNC (Sistema Nervioso Central). Hablar de sistema o integración significa así mismo poder integrar las adquisiciones del lenguaje con las adquisiciones del pensamiento y viceversa, ambos fenómenos psicológicos determinados por la praxis, el intercambio social.
Son totalidades integradas.

Veamos características de esto de acuerdo a nuestro interés profesional.

Existen múltiples totalidades integradas de distintas formas en distintos sistemas.

La noción de integración se refiere a un todo como una configuración de fenómenos que mantiene su unidad integrada a pesar de los cambios de las demás totalidades.

La relación entre las partes no indica necesariamente integración. Además, un sistema es una totalidad compuestas por componentes heterogéneos integrados en distintos niveles, jerarquías y con determinadas clasificaciones internas de acuerdo a la índole de esa totalidad.

Al crear un sistema se integran totalidades en forma tal que ellas constituyen una totalidad distinta en donde las totalidades que la integran pasan, a su vez, a ser partes de la nueva.

Las partes integrantes de un sistema se muestran independiente, gozando de una autonomía relativa. El nexo necesario son fenómenos estructurales que hacen a las leyes internas.

Cada miembro de un grupo está determinado en sus cualidades personales por la índole del grupo. A su vez los miembros inciden sobre el sistema aún en características esenciales al mismo.

Cada persona es en tanto es como miembro de sus grupos, y, a su vez,  es de su particular manera.
Rasgos esenciales y secundaros de la persona se comprenden por su participación en la totalidad de sus grupos en el transcurso de toda su historia.

Todas las personas pertenecen al sistema humano, por lo que su esencia primaria y común a todos es estar determinado por el conjunto de las relaciones sociales.
Además pertenecen necesariamente a determinado sistema genérico, étnico, nacional, socioeconómico, religioso y familiar.

Cada sistema familiar tiene su particularidad,  es un sistema único, exclusivo e irrepetible cuyos rasgos esenciales y secundarios son la conjunción de las características de los grupos sociales a los que han pertenecido y pertenecen los miembros, esencialmente los fundantes, de esa familia.

Los grupos familiares se definen o cobran su identidad a través de:
    a) Sus etapas vitales
    b) Sus rasgos esenciales y sus rasgos secundarios.

Por sus etapas vitales las familias pueden definirse como: sin hijos, con hijos entrando a la adolescencia, amalgamadas, de padres separados...
El cambio de todos o algunos de los rasgos esenciales dan una distinta definición al sistema familiar, lo cual no quiere decir que su estructura cambie cualitativamente. En tanto los cambios implican pasar a definiciones distintas y no se logren cambios estructurales comienzan los problemas y luego los síntomas.
Este conjunto determina las características de los hijos niños.
En familias amalgamadas los hijos saben que su diferenciación en rasgos esenciales produce una salida de ese sistema que puede ser o no física. Para un niño estas condiciones son altamente riesgosas, cuando esto pasa y quedan excluido del sistema familiar es una experiencia devastadora.
En caso que esas condiciones esenciales sean ajenas al cuidado de la salud biopsicosocial se producen enfermedades graves en cualquiera de esas áreas.
Un ejemplo:
Una familia, de ese tipo, con una escala de valores que prioriza la ausencia de discusiones va a censurar cualquier oposición a cualquier cosa, por lo cual cualquier persona que se atreva a oponerse está poniendo en peligro la convivencia sin discusiones y es castigada con la exclusión, se la hecha de la casa o se la desconfirma (no se le acepta su existencia).
Es un sistema familiar que se define a sí mismo, por ejemplo, como “no hay ni un si ni un no”, porque “nunca nos peleamos”.

La salud familiar y de sus integrantes depende, en forma fundamental, que el mantenimiento de la identidad familiar esté sostenido con:

  • Un importante grado de flexibilidad.
  • Una cantidad adecuada de rasgos esenciales.
  • Una calidad de los mismos coherentes con la integración de todo tipo especialmente social y cultural.
  • Coherencia en entre lo dicho y lo hecho, especialmente en los valores éticos-morales.

Que un hijo cambie la identidad de su sistema familiar no es lo más habitual, suele suceder a partir de la pubertad o bien cuando ellos presentan algún problema vital de salud. Estos cambios de esencias pueden ser constructivos o destructivos tanto para el sistema como para cada miembro.
Ejemplo de ello lo constituyen hijos adolescentes que comienzan a confrontar en un hogar totalitario.

Al sostener que todo están en continuo movimiento, que nada puede quedar inmutable, tenemos que ver los cambios que se producen en el sistema en su totalidad y en cada uno de sus componentes. En las familias cada componente es una totalidad, cada miembro es una unidad individual, se crean subsistemas naturalmente o por la historia de esa familia en particular.
En la interacción e interdependencia de sus miembros encontramos múltiples y variadas contradicciones. Crisis y pasajes de etapas son hitos en ese movimiento, contienen la contradicción entre ser de esa familia u otra diferente, y en ocasiones determinadas entre ser o dejar de ser familia.
Con ininterrumpidas secuencias de  negaciones, negaciones de negaciones y encuentro de un nuevo equilibrio las familia siguen sosteniendo su identidad como tal, conjuntamente a los cambios pertinentes al pasaje del tiempo. Cambos vitales que se dan, por lo menos, en las distintas etapas comunes a toda familia: con cambio en cantidad y calidad de sus componentes...
Son cambios que indican la negación cualidades y estructuras de etapas y sistemas anteriores/inferiores, y a su vez son cualidades preservadas en otra jerarquía y dimensión.

Continuando con el ejemplo:
La familia que se definía como  “no hay ni un sí ni un no, nunca una pelea” cambió a partir la interacción de los hijos púberes y adolescentes que comenzaron a cuestionar. Doble negación: cuestionar valores y cuestionar el no cuestionar. Esto tuvo su curso de evolución y tras movimientos bastantes caóticos se saltó (cambio cualitativo) a un nuevo sistema de “en una familia que también pelea”. Con un primer movimiento de negación polarizada en donde pasa a ser todo pelea y posteriormente se niega la negación pasando a tener el recurso de la confrontación y el recurso de no disentir cuando no hace falta. El no disentir que es negado también es rescatado “cuando se necesita”, con la diferencia de saber que es un recurso necesario de acuerdo al momento.
Otra posibilidad es que esta familia no haya podido cambiar por rigidez y que los hijos fracasan en el intento, con derivaciones como ser expulsados o desconfirmados. En este caso, como decíamos que nada queda inmutable, los valores “acá no se discute nada” cambiarían en el sentido negativo, con la consiguiente involución de la familia, mediante el ejemplo de expulsión del desacatado, no se discute siquiera si el día está nublado o soleado, con el consiguiente aumente de disturbios y enfermedades como emergentes. El sistema y sus componentes siempre cambian en forma integrada y a la vez diferenciada para cada uno de sus miembros, en este caso hacia un sistema más destructivo.

Las etapas y cambios por las que pasa un sistema son por necesidad del mismo, cualquier acontecimiento desencadenante no es más que eso.
En el ejemplo anterior, un sistema familiar que necesita la exogamia por la edad de los hijos cambia radicalmente por esa necesidad, que en este caso es una evolución constructiva, posibilitando  la confrontación, que tanto sistema como subsistemas, necesitan. La autonomía es necesaria; los temas por el cuales se confronta pueden ser cualquiera.
En el caso de involucionar la necesidad de la familia no condice con la necesidad de la etapa vital de autonomía de los hijos, en este caso esto es lo esencial, persona emergente y tipo de enfermedad solo son chivos emisarios para que tenga curso la necesidad de negar la exogamia.

Desde esta perspectiva completamos la idea: la personalidad es un sistema único, exclusivo, está delimitada fundamentalmente por ser un ser social, formada en un continuo crearse y recrearse mediante la actividad social en la totalidad de los grupos a los que perteneció, poniendo en juego todas sus capacidades (afectivas intelectivas, volitivas y conductuales) un su devenir histórico particular.

Todas las otras determinaciones esenciales en que se formó esa personalidad a través de los distintos grupos pueden ser variadas, esto no es ningún indicador, por sí mismo, de salud o enfermedad.
La persona elige pertenecer a distintos grupos sociales y por ende adaptarse activamente a las particularidades sistémicas de los mismos, optando así tomar o dejar determinadas características personales.

Los sistemas humanos, por naturaleza, son flexibles, cambios esenciales, totales, especialmente en su estructura, dan como resultado otro grupo, cambia su definición, su identidad. Las características sistémicas esenciales y/o secundarias cambian, no desaparecen.
Seguimos el tema en el próximo ateneo con sistema psicoterapéutico.

Bibliografía consultada:
Berdichevsky,
Francisco. Proposiciones para una teoría de la personalidad. En: Psicología y nuevos tiempos. Una aproximación epistemológica. Editorial Cartago. Buenos Aires 1988.
Fresina, Alberto E. Las leyes del psiquismo. Editorial Fundar. Mendoza, Argentina. 14 de julio de 1999
Rodríguez Deveza Rafael Armando.
Formación del pensamiento. http://www.astrolabio.net/educacion/articulos/106503207363551.html 23-8-04