Trastorno Obsesivo Compulsivo - Tratamiento

Trastorno Obsesivo Compulsivo
Tratamiento

16-03-2013

Vamos a tomar como eje una disertación que nos acercó desde los foros de psintegra UsuarioFrecuente (en http://www.es-asi.com.ar/node/5006

). Dado que nos parecen muy interesantes y valiosos los conceptos del Lic. Damián Ruiz (video que está al final del artículo), vamos a partir de ellos para desarrollar, desde nuestro paradigma, concepciones y modelos terapéuticos. Lo expuesto por el Lic. Ruiz está en el margen derecho en color negro, aclaramos que algunas transcripciones no son textuales por razones técnicas, consideramos que en los cambios respetamos absolutamente el sentido que les dio el autor; además hemos cambiado el orden de algunos párrafos para poder darle al artículo el orden que necesitamos. 1.

Clasificaciones
Hacemos una introducción con algunas definiciones básicas. Nuestras clasificaciones y descripciones están hechas con criterio de utilidad, a fin que nos faciliten la elaboración de modelo y técnicas psicoterapéuticas. Desde un paradigma que nos indica que la salud depende básicamente de la autonomía y la libertad, apelamos tanto a los recursos personales como a los movimientos y elaboraciones psicoterapéuticas, para resolver los problemas psicológicos, acudiendo a muletas psicofarmacológicas sólo en tanto sean imprescindibles, y hasta que con las modificaciones necesarias puedan prescindirse de ellas.

El TOC y sus componente

Distintos tipos de compulsiones

  • Compulsión sin previa ideación
    Necesidad inmanejable de realizar determinadas conductas o ritos sin saber cuales son los motivos; con ellas se cree evitar peligros, son resultado de dudas y espera de lo peor en personas obsesivo-compulsivas, sus características son son acordes a las circunstancias de la persona que las sufre (entorno familiar, historia, etc); el conjunto de fenómenos que basan estas compulsiones quedaron a nivel inconsciente. Ejemplos: no ver determinados números, no ver ni escuchar ni pronunciar determinadas palabras, ordenar todo en forma perfecta y/o simétrica, no pasar por determinados lugares, hacer movimientos simétricos, . . .
    “Costumbres” que suelen tolerarse como “manías”. Se trata de personalidades obsesivas-compulsivas, con características que les deparan una vida complicada y opacada, sin poder disfrutar a pleno.
    Personalidades que llevan a trastornos, signados por el aumento en cantidad y calidad de los síntomas, trastornos que se desencadenan cuando no es posible pasar adecuadamente a determinadas etapas de la vida, sus resultados van desde trabas importantes para seguir alguna actividad hasta el impedimento de seguir todas las actividades. Dentro del trastorno, las conductas pasan de ser perjudiciales para vivir bien a ser escollos, de distintos grados, para las distintas actividades, en un grado bajo la persona puede tolerarlas sin consultar, por ejemplo Liliana que tenía que ordenar sobre lo ordenado su casa de 2 a 3 horas antes de conciliar el sueño, si bien el perjuicio para el desarrollo de sus actividades era notable nunca consultó sobre este tema, trastorno que salió a la luz en el transcurso de la terapia con otro motivo de consulta; en un grado superior las conductas impiden seguir una actividad de vital importancia, la persona se ve obligada a consultar cuando el perjuicio se hace insostenible, por ejemplo Carlos que no podía ver algunos números, como su profesión le implica trabajar con números diariamente, cuando los números que no podía ver se extendieron a una cantidad que le impedía seguir su actividad laboral, no tuvo otra alternativa que venir a consulta por este tema.
    Llegar a las ideas inconscientes que determinan estas compulsiones es básico, pues es necesario rectificar falsas creencias sobre la evitación y lo evitado, por ejemplo la creencia sobresaliente de Liliana era que si no concluía su día con un orden de la casa que la dejase tranquila su hija iba a morir, esta creencia había pasado a nivel inconsciente, al salir a luz se puedo ver con claridad que no iba a evitar ninguna muerte con ese rito y que la hija no iba a morir así como así; Carlos tenía creencias como que al mirar determinados números su esposa se volvería loca, al llegar a ese conocimiento puedo también descartar esas creencias falsas.
    Dejamos, entonces, en claro que las bases de las compulsiones no son miedos, son mecanismos de dudas constantes y sufrientes ante todo lo incierto o toda posibilidad que suceda algo malo, llegando a certezas de que entre las opciones posibles la tragedia es lo que se va a dar, en las posibilidades de las opciones ante una duda se polariza en dos extremas; volviendo a los ejemplos, nadie importante va a morir vs. va a morir su hija, para Liliana o para Carlos: la mujer no puede tener problemas psicológicos vs. se va a volver loca. A su vez estos mecanismos están basados en otras características de personalidad que tienen su asidero en la historia de vida de cada uno.
  • Compulsiones tras dudar sobre haber resuelto bien algo
    Siguen las inseguridades a pesar de haber confirmado reiteradamente que se logró el objetivo, derivando a actos compulsivos para reasegurarse innumerables veces, conductas que suelen coexistir con las “buenas costumbres”: comprobaciones de seguridad de haber cerrado bien algo: puertas, luz, gas, evitar contaminaciones lavándose las manos y/o pasándose alcohol constantemente, evitación a asaltos mediantes conductas raras y a veces hasta inseguras, limpiar y ordenar sobre lo limpio y ordenado para reasegurarse que está bien hecho (a diferencia con el ejemplo de Liliana).Rasgos de personas obsesivas compulsivas que, si bien crean importantes molestias a quien los padece y a los demás, son evaluados positivamente como poseer gran sentido de la responsabilidad, la organización y el orden, hasta que se vuelven insoportables cuando mutan a trastornos.
    Un ejemplo, Sonia, con necesidades de orden, organización y resolverle todo a todos, muy molestas por su rigidez y perfeccionismo, dándole un carácter tendiente a la amargura y distintas quejas de sus familiares, hasta allí todo soportable; se convierten en un escollo sumamente angustiante al no poder sostener estas necesidades cuando sus energías y condiciones de vida entraron en conflicto con las compulsiones, y ya no pudo desplegarse “normalmente”, consulta por depresión resultante de tal conflicto, un mal diagnóstico podría haberla llevado a la medicación de por vida, con psicoterapia está resolviendo su trastorno obsesivo-compulsivo, que pudo sostenerlo años a costas de arruinarse la tranquilidad y el bienestar (sostenemos que en general los peores síntomas son constructivos, ya que llevan a la persona a modificar aspectos para poder seguir la ida mejor que nunca).
  • Compulsiones con ilusiones de resolver un cúmulo de sufrimientos insoportables
    En la personalidad obsesiva compulsiva, además de los rasgos comunes, se destacan en el exceso de características personales tales como sugestionabilidad y susceptibilidad, tendencia y facilidad en crear sensaciones corporales preocupantes, exceso de ansiedad, estar muy pendientes del cuerpo en todos sus aspectos. . . e intensificación de características vinculares tales como ataduras dependientes, miedo al abandono, regirse (suele ser a nivel inconsciente) por medio de mandatos y dogmas, intolerancia a fallas o errores. . .  La entrada a los trastornos se dan, especialmente, en las crisis que suponen pasajes a etapas de mayor independencia, es entonces que se ponen en juego aspectos vitales de la persona, impidiendo pasar a esas las autonomías correspondientes a esas etapas. Dudas, ideas fijas y demás fenómenos psicológicos llevan a compulsiones comprobatorias, cuando algo sale de lo esperado o previsto comienza una bola de nieve en donde las dudas van a parar a las conclusiones más ilógicas y las más rechazadas por la persona. Sus contenidos pueden ser enfermedades mortales, ser asesino, ser traicionado, ser pedófilo, ser homosexual. . . Rastreando en la línea histórica se ve la aparición de trastornos con distintos contenidos cuando nuevas etapas implican desprendimientos relacionales.
    Hay múltiples ejemplos en los foros.
 
El trastorno obsesivo afecta a millones de persona en el mundo,
se caracteriza por la reiteración continua de pensamientos fijos
que circulan una y otra vez por la mente afectada.
A veces el grado de obsesión es tal que en forma automática la persona recurre a conductas compulsivas y repetitivas
como un remedio inconsciente de calmar la ansiedad producida.

El trastorno obsesivo compulsivo involucra la totalidad de la persona, que centra la mayor parte de su energía en la reiteración involuntaria, permanente y constante de fenómenos psicológicos, poniéndose en juego todas las áreas: intelectual, afectiva, volitiva (la voluntad) y conductual, somos un todo, cada área está íntimamente vinculada con las restantes, aún cuando aparezca en la superficie cualquiera de ellas. Vamos a separar, para su mejor comprensión, la obsesión de la compulsión y las áreas que se ponen en juego, como se ponen en juego en cualquier hecho psicológico.

Obsesión

Área intelectual: pensamientos, razonamientos, ideaciones que no tienen asidero en la realidad. Se caracteriza por la rumiación (o bien de perfección o bien altamente indeseable), continuas dudas, replanteos culpógenos e ideas fijas.
Área afectiva: sentimientos y emociones. Generalmente tienen correspondencia con el nivel intelectual, generándose incertidumbres, nervios, enojos, culpas, ansiedades, miedos, desasosiego, inquietud. . . y básicamente angustia.
Área conductual: (no son las compulsiones, estas se vieron aparte) distintas e inesperadas reacciones. Habitualmente inconscientes, por lo cual la respuesta de los demás crea desconcierto en la persona, lo que alimenta más obsesiones; pueden ser sobresaltos, quedarse ensimismado, quieto y callado en situaciones inoportunas, cese de actividades, mirar-vigilar-sondear el entorno, movimientos del cuerpo que denotan nerviosismo, o bien los típicos ritos y conductas comprobatorias. . .
Área volitiva: se sufre una considerable baja en la voluntad para seguir con las actividades habituales, realizar los proyectos o resolver deseos y necesidades. Bajones que dependen, en gran parte, del gran monto de energías que se gasta en las obsesiones.
Reacciones fisiológicas: reacciones en el funcionamiento del organismo, producidas por el bombardeo que vienen de las distintas áreas y por un alto grado de sugestionabilidad. En general son acordes a los contenidos obsesivos compulsivos, que se reflejan así en el cuerpo, se dan, especialmente, cuando hay contacto (mental o físico) con el riesgo irreal e irracional. Ejemplos: asco, pseudos excitaciones sexuales, enrojecimiento del rostro, palpitaciones, dolores, temblores, hipo, etc.

Cada nivel esta entrelazado con los restantes, se corresponden y se realimentan entre sí. Cada uno realimenta los restantes, volviéndose una espiral involutiva.

Compulsión

Área intelectual: viene a la mente la imperiosa necesidad de actuar, para comprobar y salir de las tormentosas duda obsesiva e ideas fijas, con la ilusión de lograr la calma o evitar mágicamente lo temido. Con el trascurso del tiempo la ideación de comprobación o anulación del peligro puede quedar a nivel inconsciente, en la mente sólo está representado el acto y el impulso es directo. En cualquiera de los casos el pensamiento lógico está ausente.
Área afectiva: ansiedad y esperanzas, se quiere realizar ya mismo la acción que sacará de la angustia, que llevará al estado de bienestar anterior al circuito de la obsesión. Cuando el grado de sufrimiento es insoportable, por las características de la persona y por que se ponen en juego aspectos vitales de la misma, ya no importa si la comprobación llevara a “confirmar” lo más temido, sólo importa salir de la penuria.
Ejemplos tales como: acomodar y dejar como “deben estar” los objetos la casa 3 horas para evitar que se muera la hija el día posterior, evitar ver números y su esposa no se volverá psicótica, acercarse al balcón y comprobar que no se tira, mirar alguien del mismo sexo y sentir “atracción” para concluir que se es gay, una “prueba” de engaño revisando el celular. . . Se va con seguridad hacia un espejismo, la evitación de la catástrofe se siente totalmente cierta, se va a volver al “edén” por salir de la incertidumbre, así la conclusión sea lo nefasto; sea cual sea el contenido u objetivo de la obsesión aparece el placer cuando se pone en marcha la compulsión, luego sobreviene la tranquilidad al salir de la penuria, pues se cree haber resuelto el dilema atormentador; cuando se llega al oasis y se desvanecen las ilusiones de haber encontrado el edén, reaparece con más fuerza la tortura.
Área conductual: las conductas se llevan a cabo mecánicamente, sin mediación del pensamiento, se hacen y punto. No se pone en tela de juicio la peligrosidad de tales actos, el discernimiento entre beneficio y perjuicio no existe, tampoco entre lo real y lo falso.
Área volitiva: es, por decirlo de alguna forma, testaruda y ciega, tiene el ímpetu de un impulso instintivo, como si la naturaleza misma del ser lo necesitase; su objetivo es resolver esa acción que llevará nuevamente al sosiego. La acción puede requerir un segundo o un buen tiempo, la voluntad siempre está sujetada.
Reacciones fisiológicas: en el camino a la resolución de la conducta compulsiva son reacciones propias de un estado de estrés, cuando la acción ya está en marcha paralelamente comienzan  reacciones físicas, en distintos órganos o partes del cuerpo hay sensaciones que acompañan la búsqueda del salvataje o la “comprobación”.
Las reacciones del cuerpo acompañan el complejo engranaje que está en marchar, su función es demostrar más cabalmente que se está teniendo éxito en la prevención de la tragedia o en la comprobación.

. . . grave trastorno psicológico que no afecta la inteligencia,
pero que sí genera una vida amarga y difícil. . .

Entendemos que en una persona obsesiva compulsiva, máximo si pasa por múltiples trastornos, se van a dañar el conjunto sus capacidades, también las intelectuales quedan empobrecidas u opacadas, es importante saber que esto sucede para poder captar el deterioro y saber de donde viene, es el camino para reparar con una rehabilitación cognitiva, en la actualidad se cuenta con muchos recursos para ello. Hacemos la salvedad que el mero paso de los años afecta la inteligencia, más aún con sufrimientos psicológicos que amargan y dificultan la vida, pensar que no va a ser así en este tipo de personalidad es alimentar las ilusiones de omnipotencia.

Lo extra y lo intrapsíquicos
Las cárceles externas e internas

La vida en una cárcel mental
¿Quién te ha llevado a esa cárcel?,
¿Eres demasiado fuerte, genéticamente para vivir en libertad?,
¿tienes temperamento poderoso y exaltado?,
¿eres decididamente agresivo, transgresor, libre?,
¿tuviste vínculos afectivos suficientemente válidos en tu infancia,
¿o todo fue aparente?

Los humanos somos seres biopsicosociales, nada de lo psicológico es genético, en tanto no haya discapacidades biológicas que impidan un desarrollo normal.
La libertad es un bien y un derecho inherente al ser humano, justamente por ser social y no estar atados a los instintos, libertad que se va adquiriendo desde el nacimiento, desde esa gran dependencia con progenitores o sustitutos se va caminando hacia la independencia adulta, si todo marcha bien. Este tipo de personalidad y enfermedad psicológica atentan con el encuentro de los propios caminos de vida, y tienen su base en familias disfuncionales, que desde el nacimiento o en algún momento de la vida coartaron la libertad de hijo/s; nadie en especial lleva a esa cárcel, es un encadenamiento de la historia personal, en el que en algunos momentos emergen síntomas.
Sí, suelen tener algunos o todos de estos ingredientes, personalidades “fuertes” o “poderosas”, con temperamento agresivo y transgresor, en etapas parece que se llevan el mundo por delante, para caer luego en etapas de mucha inoperancia, invalidez e indefensión (TOC), ataques en los que la esperanza es “volver a ser como antes el todopoderoso. . . si necesidades de este tipo se reproduce (mediante fármacos u otros recursos superficiales) se vuelve a la misma cárcel, cada vez con más cerrojos. . . y así sucesivamente se pasa de etapas de supuesto poderío a etapa de supuesta inutilidad.
Vínculos familiares tipo Familia Ingalls y fortalezas que son aparentes, y... ¡sí! ilusiones, que no pueden ser reales, como cualquier ilusión, se expresan en los dos polos.

Como vemos hay distintos tipos de enajenación.
Cárceles externas o extrapsíquicas, son creadas y/o estimuladas y/o mantenidas por personas o grupos sociales, que corresponden a grupos de pertenencia, en especial la familia.
Cárceles internas o intrapsíquicas, están compuestas de factores más superficiales -rejas, candados, etc.- y componentes internos, los más visibles a nivel preconciente -tiene resuelto donde vivir y la comida (los beneficios secundarios), miedo a salir a lo desconocido, sentirse protegidos, no darse cuenta del lugar en el que se está, etc. y los invisibles por el momento, el nivel inconsciente, que hay que rastrear en lo más profundo.

Ambos encierros coexisten, es imposible otra opción, por hechos irrebatibles: la determinación social en la formación de la personalidad, la integración de la persona en sus grupos de pertenencia y su inclusión en el resto de la sociedad. Es así como las características de las cárceles intrapsíquicas están vinculadas con las de las cárceles extrapsíquicas y viceversa.

Vamos a puntualizar en uno de los componentes intrapsíquicos superficiales, ya que tiene mucha fuerza como para reforzar las cárceles: las reacciones fisiológicas, son más comunes en los TOC con contenidos más vitales, por ejemplo los que involucran a la Identidad, reaseguran los dispositivos de seguridad. Las sensaciones corporales resultan ser una “comprobación” de lo nefasto, “pruebas del delito” que hacen reforzar la seguridad de las cárceles con más guardianes, barrotes y candados, a medida que pasa el tiempo van aumentando las pruebas del delito a tal punto que la persona pasa de la cárcel común a una cárcel de alta seguridad.
Vamos a ejemplificar con el TOCH , pues sobresale en la producción de estas respuestas. Como en todo problema, lo que no mejora empeora, las comprobaciones van aumentando en creerse gay, las reacciones fisiológicas comienzan a ser una respuesta más en las comprobaciones, se buscan respuestas de atracción sexual con el mismo género, y se encuentran, al comienzo esas respuestas suelen ser leves sensaciones, cosquilleos, turbación, rubor... → aumentan las ideas fijas y dudas → aumentan en intensidad las reacciones cada vez que se vuelve a las comprobaciones, en tanto este circuito siga en en un determinado las sensaciones pueden pasar a ser símiles de excitaciones sexuales. 2.

Veamos que pasa cuando las respuestas fisiológicas, en trastornos obsesivos compulsivos con cualquier contenido, repiten las mismas secuencias, como ser:
Para el TOC Homosexual
Cualquier manifestación con el mismo género (imagen psicológica, ver alguien, cercanía física, situaciones eróticas, etc) dudas o ideas fijas sobre que haya atracción sexual sensaciones asociadas al erotismo.
Para el TOC Muerte
Dolor en el brazo incertidumbres que llevan a ideas ilógicas (ataque cardíaco) → sintomatología generalizada de ataque cardíaco (palpitaciones, dolor en el pecho, falta de aire).

En tanto estos encadenamientos se repitan, con el tiempo se tornan en reflejos condicionados, por lo cual la respuesta fisiológica aparece sin el paso intermedio, se saltean los fenómenos psicológicos que llevan a la respuesta física, quedando así esas secuencias.
Quedando así:
Para el TOC Homosexual
Cualquier manifestación del mismo género (imagen psicológica, ver alguien, cercanía física, situaciones eróticas, etc)   dudas o ideas fijas sobre que haya atracción sexual sensaciones asociadas al erotismo.
Para el TOC Muerte
Dolor en el brazo → dudas sobre que pasa que llevan a ideas ilógicas (ataque cardíaco) sintomatología generalizada de ataque cardíaco (palpitaciones, dolor en el pecho, falta de aire).

Hemos particularizado en las reacciones fisiológicas con la finalidad ver más claro la coexistencia de ambos sistemas: extra e intrapsíquicos, en una enfermedad psicológica, son síntomas emergentes, que forman parte de la intersecciones entre ambos sistemas.

Movimientos y dialéctica en problemas y sus soluciones

¿No te enseñaron a vivir seguro y en libertad?,
o ¿has tenido que aprender a vivir bajo unos
esquemas mentales estrechos, rígidos, pobres o limitados?.

Fuerte temperamento en potencia,
pero cuyas energías estaban en determinados tipos de pensamientos reiterativos . . .
. . .fuerzas físicas y psíquicas que no pueden ser canalizadas hacia el mundo externo,
salir hacia afuera, sino que quedaban ahogadas.
Bajo los esquemas que aprendieron a vivir no les son válidos
pueden haber crecido en un ambiente excesivamente moralista, temerosa, puritana, sobre-protectora y eso ha creado regla de juego mentales de las que no puede escapar.
O lo contrario haya crecido en un ambiente muy hostil,
agresivo, directamente hacia él o cierta ambivalencia sexual de parte de algún padres...
generando mucha tensión,
encerrarse bajo sus propios pensamientos para obviar o reprimir fuerzas negativas en su interior.
No tuvo el suficiente vínculo afectivo en su infancia, no se haya sentido querido,
que se le cuidara pero sin eros, sin el amor que es necesario para romper la barrera del mundo,
que otorga un sentido de seguridad y de pertenencia.
Y por último, familia completamente pasiva y con rasgos autistas, no hay comunicación,
ni motivación, a veces falta de uno de los padres
y en vez de crecer en una forma dirigida y activa,
se desarrollo como si se tratase de una planta,
esto puede llevar a un aislamiento interior que en la cuando se produce toda la revolución hormonal
empieza a convertirse en una cárcel de la que no se sabe como salir.

Más adelante va a hacer más referencias a tipos de familias que mantienen a los hijos en dependencia, y allí retomamos este tema.
Resaltamos ahora el conflicto interno que ocasiona esta dicotomía: por una parte el estar educado con capacidades de poder resolver necesidades y deseos, con espíritu transgresor y alto grado de energías y temperamento fuerte, etc. y por otra parte  limitados y debilitados para emplear esas capacidades; como si se criase un pájaro con muchas potencias para volar y se le cortasen las alas cuando puede desplegar su vuelo, las tijeras son externas e internas, el ruido de cada corte son frases: “fijate, tenés que ser mejor que fulano”, “nooo, ¡qué dirán los vecinos!”, “¡un 7!, noooo, vos sos para el 10!”, “qué chica buena, no desobedece, acepta todo”, “nooo, está mal, eso es sucio, ¡puuaaaj que asco!”, “allí no se toca, viene el diablo y ...(o quien sea)”, “¡quéee bieennn!, ¡es todo un hombrecito!, se comporta como un adulto”, “es muy buena, en vez de ir a jugar se queda a cuidar a sus padres”, “siempre anda metiendo la pata, es medio idiota o un tiro al aire”. . . y hay dos tijeras especiales. . .  1. moralina: sistema de valores armado por una moral victoriana, rígida, inoportuna, superficial y falsa, moral dirigida especialmente a la represión de la sexualidad y 2. peligro de abandono, llegando al terror, por no hacer cumplir con los deseos ajenos se puede quedar en absoluta soledad e indefensión en la vida.
De a tijeretazos se van cortando capacidades de desplegarse plenamente en todo lo que uno es, y se queda estancado en la dualidad, entre el poder y el no poder, entre ser una persona o una imagen según el deseo ajeno. Se tienen alas pero no se pueden usar, entonces en crisis vitales, especialmente en crisis que implican pasajes a etapas de mayor independencia aparecen los trastornos; estas crisis vitales se dan en pasajes de etapas que suelen ir desde la entrada al jardín o primaria hasta el logro de la autonomía adulta, más o menos desde el primer al último desprendimiento de una relación dependiente con los padres. Rastreando con los pacientes su línea histórica vemos, en un gran porcentaje, la aparición del trastorno con distintos contenido, en tanto no haya modificaciones profundas con evoluciones en el sistema familiar, en cada etapa de nuevas aperturas los contenidos son más vitales y los síntomas recrudecen.
Como todo lo psicológico es de origen social, toda psicopatología se repara, para lo cual hay que ocuparse de suprimir tijeras externas e internas, fortalecer cada pluma y reparar las alas para que vuelvan a crecer con potencia.

Seguimos tomando como ejemplo uno de los contenidos más severo en este derrotero mutilante: la orientación sexual.
Diego, 31 años, se formó con importantes contradicciones o dicotomías, como es muy dable en este trastorno, con polaridades muy marcadas: por un lado necesidad de resolver todos sus deseos, hacer todo lo que quiere, carácter fuerte rayano a la violencia, capacidad de resolver objetivos sea de la forma que sea, etc; y por la otra parte no poder hacerlo por moralina, exigencia a “ser adulto” desde chico, tener que moverse de acuerdo a la opinión ajena, desconfianza generalizada, etc.; con dicotomías como estas, en las crisis de desprendimiento, para abrirse camino en lo nuevo necesita llegar a los extremos: cuando transgrede lo hace con todo con todo, sin límites, es el caminar por la cornisa, características que si bien emergen de su naturaleza de ser libre, lo llevan a hacer todo lo que quiere, lo cual entra en conflicto paradojal con límites rígidos como no hacer nada que pueda ser criticado, entonces o trasgrede con todo o se limita en todo. Como ser en cambios de etapas claves (comienzo de la pubertad) Diego estuvo limitado a masturbarse normalmente en su casa y lo hizo si en situaciones límites (en la iglesia y por debajo de la sotana de monaguillo), años después en el el camino de la adultez no pudo tener relaciones sexuales placenteras y plenas con su novia y si se masturbó todas las noches con travestis por el lapso de 6 años.
Veamos otro costado muy común en estos parámetros de educación y tipo de síntomas, la represión e inhibición en la sexualidad suele desemboca en ese andar por la cornisa, siendo la sexualidad tan fuerte en algún momento sale la necesidad, el deseo, y como las represiones perjudicaron el libre desenvolvimiento están inhibidas las sensaciones naturales y se necesitan altos estímulos para poder desplegarse, es así que aparecen fantasías o búsqueda de imágenes aberrantes y perversas, que beneficiosa-mente no se pasa al plano de los hechos, muy pocas gente tuvo experiencias sexuales con personas ancianas o desmedidamente mayor, o con animales, o etc, una amplia gama mental de rareza que se necesitan como estímulos, pero se sabe que no se va a pasar a los actos; en algunos casos entran como contenidos de distintos TOC, generalmente se superan sin mayores dificultades por la imposibilidad de hacer/ser lo que se expresa mentalmente. En algún momento entran temas que no son raros, ni anormales, ni perversos, ni nada por el estilo, por lo cual cabe la posibilidad que se puedan realizar, estamos hablando de hechos mentales con el mismo género, en tanto estén las demás condiciones para entrar en un Trastorno Obsesivo Compulsivo, primeramente desconcierta, se comienza a pensar si es posible que estos hechos mentales sean por ser gay y de allí en más comienza el camino hacia una cárcel de máxima seguridad: el TOCH.
Volviendo a Diego, ya quedando atrás el TOCH se trabaja con aspectos internos, con los vínculos familiares y otras personas significativas, va evolucionando hacia otros equilibrios de sus polaridades antagónicas; en este ir hacia tomar las riendas de su vida aparecen síntomas, es lo esperables, en este caso el trastorno con el contenido de la muerte propia, lo cual no pasa de ser un comienzo que se puede combatir prontamente, y seguimos ahora trabajando también con algunas sesiones familiares, lo cual posibilita a más corto plazo su vuelo.

Coexisten fuertes temperamento en potencia pero que tienen que aplicar su energías en los pensamientos reiterativos, o bien fuerzas físicas y psíquicas que no pueden ser canalizadas hacia el mundo externo, sino que quedaban ahogadas, como lo señala el Lic. Damián Ruiz en conjunto con otros aspectos, él da algunos ejemplos como causales de este tipo de trastorno; es complejo el psiquismo, todos tenemos contradicciones y polaridades, que en las evoluciones personales pasan a equilibrios, pues nuestra mente se rige por el movimiento dialéctico, en tanto las polaridades sean muy antagónicas y rígidas no pueden pasar a otro equilibrio y aparecen las patologías, distintas según sea la persona, su historicidad y su circunstancia; las soluciones de fondo tienen que contemplar en cada persona las características del psiquismo, los problemas psicológicos y relacionales, atravesados por los hechos históricos.

¿Te sientes diferente al entorno,  reflexionas más sobre problemas existenciales,
sobre la vida, sobre el más allá. . .
Puede que vivas del cuello para arriba y no te comportes como un humano,
sino como un ordenador, todo lo piensas y nada lo experimentas
. . .
no tenemos por que ser todos iguales,
hay muchas formas de vida válida que no pasan por tener pareja, hogar, hijos, auto. . .

Bajo cualquier TOC hay carencia afectiva, de amor,
que ha impedido la auténtica conexión con el mundo. . .
la obsesión y la compulsión no son más que formas erróneas
de salir de una situación angustiante
Ser capaz de atravesar esa barrera invisible
que hace que la vida en lugar de vivirse con autenticidad y emoción
se viva artificialmente o incluso no se viva.
Hay que salir de esa negritud del alma a través de cosas básicas,
no busques una trascendencia intelectual o espiritual
que en esos casos no te serviría más que para alimentar un pensamiento de por si castigador.

Planteamos los problemas en forma dialéctica, no lineal, cuando vemos un fenómeno sabemos que siempre está su opuesto y lo buscamos, en tanto un fenómeno tenga un grado de polaridad extremo su contrario va estar también extremado, desde esta mirada podemos diagnosticar y buscar modelos terapéuticos adecuados. Hay aspectos saludables de la personalidad como: sentirse distinto a todos los demás (individuación), tener vuelo intelectual, no dejarse dominar por los sentimientos o emociones, no necesitar experimentar todo para saber que existe, tomar modelos y adaptarlos a uno mismo para proyectar el futuro; si estos aspectos están polarizados en: creerse único y superior a los demás, intelectualizar todo, aplastar sentimientos y emociones y no poder fluir con ellos cuando la situación amerita, saberlo todo de antemano y no querer experimentar nada, querer ser a imagen y semejanza de modelos y usanzas sociales → estamos ante problemas psicológicos, en la misma persona vamos a encontrar de cada uno de estos aspectos su contrario; es así como se pasa a los otros polos: creerse una basura o incompetente en todo, no poder emplear el pensamiento lógico, hundirse en un lodo de emociones inmanejables, querer experimentar todo desconfiando de cualquier conocimiento, rechazo de plano de todo modelo o imagen a seguir. Lo indicado es que entre estas polaridades se encuentre otro equilibrio, un equilibrio saludable, no es un exacto medio, es equilibrio personal y flexible, de cada uno; se trata de no seguir a rastras cuando se puede volar y cuidarse de no llegar tan alto en el vuelo que se corran peligros de quedar satelitando o caer para seguir a rastras.

En este trastorno no se trata de carencia de amor, carencia es falta o privación, entonces el resultado sería un impedimento a la conexión con el mundo, lo cual no es un obstáculo o una conexión falsa, si fuese carencia de amor derivaría en problemas más graves, no se puede vivir sin amor, sin amor hay muerte psíquica y hasta muertes biológicas (las hubo en macabros experimentos). Las personas obsesivas-compulsivas, que derivan en los trastornos obsesivos compulsivos en momentos de crisis vitales y personales, no revisten esta gravedad, lo que sucede en este plano es que el amor (desde el amor parental, es decir desde el nacimiento) es disfuncional, según las problemáticas de la familia o persona de que se trate: inmaduras, egocéntricas, perfeccionistas, ególatras, exigentes, competitivas, envidiosas. . . y son amores de este tipo: inmaduros, egocéntricos...
Desde nuestros conocimientos y nuestras experiencias podemos decir que las obsesiones son formas de entrar en la angustia y las compulsiones son intentos errados de salir de ellas.

Si, se trata de buscar las barreras invisibles -no conscientes- que separan del vivir la vida plena, digna y gratificantemente, siendo uno mismo, buscar las barreras y hacerse de recursos para atravesarlas, sin perder de vista la importancia que tienen los proyectos personales, que puede ser, también, de trascendencia intelectual o espiritual; eso si, es así, es indicado comenzar de a poco, con cosas básicas, pudiendo sumar los cambios pequeños día a día, poder acumular esos cambios para que en un momento sean los suficientes para dar saltos cualitativos, y pasar a los cambios radicales que se necesitan.
Sí, en tanto los objetivos sean incumplibles o incumplibles a corto plazo comienzan a funcionar otras especialidades de la mente obsesiva compulsiva como la culpa, la ansiedad, el dar todo por fracasado, etc.

Se trata de encontrar las claves que te liberen.

Saber que sientes y por que lo sientes.
Y si dudas. Que puedas llegar a experimentarlo para saber que hay detrás de ello,
no se trata de hacer grandes transgresiones que puede dejarte dañado psicológicamente después, sino acercamientos a lo que puede llegar a ser la verdadera naturaleza de tus sentimientos,
no seas esclavo de una moral o de unas costumbres anacrónicas,
de un servilismo afectivo, atrévete a pensar libremente
aunque te escandalices de ti mismo.

Sí, y volviendo a lo pernicioso de la moralina, es necesario estar atentos a la existencia de las polaridades, de un extremo se cae en otro, entonces se llega a expresiones que lejos de representar libertad representan aprisiona-miento en desenfrenos. Estar atentos significa no asustarse de ello, saber que entre pensamiento y acto hay un tamiz personal de protección, hay que activarlo.

Piensa en la posibilitad de que seas muy estricto o estricta moralmente,
y no te permitas tener pensamientos negativos hacia uno de tus progenitores,
aunque te trataran con menosprecio, hicieran diferencias entre los hermanos,
o simplemente fueran agresivos, autoritarios o egoístas.
Un padre y una madre son sagrados cuando su comportamiento fueron correctos,
si no lo fueron puedes respetarlos pero no sentir amor hacia ellos.

Coincidencia total. Un camino difícil, un camino plagado de escollos, avalada por rigideces morales al servicio del sometimiento, y otros tantos factores presentes en esta disertación de Damián Ruiz, un camino difícil a la vez que posible y necesario.

En muchas familias de personas con TOC o problemas de otra índole existe un carcelero,
necesita que todo funcione de una manera determinada para no desequilibrarse.
En las dictaduras se los encierra, a veces en las familias pasa lo mismo pero más sutil,
si un tirano en la familia se demuestra en actitudes despóticas
te puedes revelar contra ellas aunque no te salga bien y pagues las consecuencias.
El problema es lo que podríamos llamar familias perfectas;
en esas que normalmente el abuelo o el padre, a veces la madre son totems mágicos,
en donde todo lo que dicen o piensan son casi palabras de Dios,
y a los que no se los puede molestar o importunar con
actitudes personales que se diferencien a lo que ellos esperan de los demás.
Si además tiene una madre/esposa cómplice aún es peor
porque advierte o avisa que eso no va a gustar al padre o al abuelo,
y a lo mejor tu lo criticas por caprichoso, egoísta,  autoritario,
injusto o abusador de los demás y al sentirlo
empiezas a castigarte por que estás trasgrediendo la norma sagrada
de que ese gran hombre lo que necesita es admiración y sumisión
y no alguien como tu que lo cuestionas internamente.
Castigada/o a la cárcel mental en la que vas a vivir mientras
le sigas sonriendo complaciente y sumisamente.

Sí en todo, conceptos tal cual lo venimos planteando cuando hablamos de familias: basadas en el binomio sometedor/sometido, con cerco de goma, pseudomutualistas, clánicas, regidas por dogmas. Familias tales que nos preguntamos como denominarlas: aprisionadoras, secuestradoras ¿ooo?, a esa incógnita Damián Ruiz hoy nos da la respuesta: familias carceleras.
 
El trastorno obsesivo compulsivo es lo más parecido a vivir en una cárcel
creada por uno mismo donde se es al tiempo preso y guardián.

Sí, es lo más parecido a vivir en una cárcel. Ahora bien, decir que es creada por uno mismo es contradictorio con las posiciones anteriores con respecto a las familias, con un jefe carcelero y un cómplice, son poderes necesarios sobre el otro para generar este tipo de problemas.
Cárceles que están construidas antes del nacimiento de la persona que va quedar en ella o bien le va a ser muy difícil salir, estamos hablando de la persona que padece de este trastorno u otros problemas psicológicos también muy sufrientes y preocupantes.
Como profesionales ponemos especial atención en no reproducir formas, esquemas y tipo de comunicación de las familias carceleras, o bien se afirma que uno produce el trastorno o bien se deja de lado esas conceptualizaciones sobre la familia de quien lo padece, es decir son afirmaciones paradojales, no van juntas.
Es fundamental ver las múltiples causalidades y el desarrollo histórico y actual de la familia en los padecimientos psicológicos, y ser coherentes con ello a la hora las definiciones y la construcción de los modelos terapéuticos, es el camino de poder ayudar a las personas a ser responsables de su propia vida. Estas son llaves que abrirán muchas puertas de las cárceles internas y externas: capacidades de autorreflexión, madurez en la autocrítica y critica a la familia, coherencia y poder leer los doble mensajes.

¿Porqué los hace una persona -a los rituales compulsivos-,?,
¿acaso tiene que llegar a dominarse y domesticarse tanto
que bloquea toda su expresión vital.?.

Siguiendo el análisis que se está haciendo podemos decir que la persona hace los ritos compulsivos y (también) se pone a prueba con compulsiones, porque está dominado y domesticado, desde su nacimiento, es víctima del adiestramiento humano, que ha bloqueado gran parte de su expresión vital, tal es así que compulsiones, reacciones fisiológicas y otras expresiones de los trastornos obsesivos compulsivos terminan siendo reflejos condicionados, quedando así la persona esposada y aferrada a grilletes y cadenas que garantizan su permanencia en la cárcel.

Soluciones - Psicoterapia

Especificaremos algunas de las propiedades de nuestro modelo psicoterapéutico más apropiadas para este trastorno.
Siguiendo la línea en que venimos, vamos a tomar los conceptos del Lic. Damián Ruiz para exponer algunas técnicas y conceptos de nuestros modelos terapéuticos, si bien las bases son generales para toda terapia, hay variaciones según el diagnóstico, seguimos refiriéndonos a la psicoterapia para el trastorno obsesivo compulsivo.
 
Cuestionarte esquemas mentales que te han llevado hasta aquí
...
Lo primero que hay que hacer es reconocer que tienen un problema.
Si lo consideras necesario acude a un psiquiatra para que te de la medicación adecuada
y posteriormente si puedes hace una terapia.
Creo más en los terapeutas que en las terapias,
que la línea terapéutica te vaya bien, te sirva.
Una persona que padece de TOC no tiene por que conformarse
con aligerarlo o disminuirlo,
debe ir por la superación total del problema y eso a veces requiere
tomar las riendas de la propia vida y hacer cambios de verdad.
Cambios radicales y profundos.

Haz de saber que si quieres superar haz de tomar las riendas de tu vida.

Sí, desde reconocer que se tiene un problema hasta tomar las riendas de la propia vida hay un camino de cambios radicales y profundos. Convengamos, el Lic. Ruiz está hablando de problemas psicológicos, pues de ello se trata, ¿no?. Entonces, es complicado el reconocimiento de problemas psicológicos cuando hay un elevado monto de autoexigencias e ilusión de perfección, es más complicado aún cuando las exigencias y creencias de perfección están puestas en la inteligencia y el total control de si mismo, por ejemplo el desconcierto que causa el no poder controlar absolutamente todo lo mental y creer que hay “cosas que no se tienen que pensar, que no se pueden pensar” suele ser uno de los primeros factores que comienzan a armar estas bolas de nieve. Previo al reconocimiento de la existencia de problemas psicológicos es resolver, por ejemplo, problemas tales como ¡la ilusión de omnipotencia!.
Fortalecer la flexibilidad e identidad también son pasos previo para que se capten problemas psíquicos, se replanteen los esquemas mentales y se baje del creerse ser perfecto.

Si “lo primero que hay que hacer es reconocer que tienen un problema”, no entendemos: “...acude a un psiquiatra para que te de la medicación adecuada y posteriormente si puedes hace una terapia.”, aún cuando postulamos que el reconocimiento de tener problemas psi. no siempre es lo primero que se puede resolver, sí acordamos con que es un paso fundamental para la cura, coincidimos también con otros conceptos de Damián Ruis, tales como ir hacia cambios radicales y profundos, pasos todos que nos plantean la necesidad de coherentizar con el tratamiento a seguir, entonces decimos que lo indicado es acudir a un psicoterapeuta, él verá la necesidad o no de tratar los síntomas también con medicación.

Consideramos necesario el psicofármaco cuando el monto de angustia y parálisis hace imposible las actividades y el análisis terapéutico. Cuando no es necesaria la medicación estamos agregando a los encadenamientos carcelarios un chaleco de fuerza (químico).

Para disminuir el sufrimiento, evitando los psicofármacos, y poder trabajar mejor con las bases profundas, uno de los primeros pasos terapéuticos están dirigidos a bajar síntomas:
    • obsesiones
    • ideas fijas
    • compulsiones
    • rituales
    • angustia
    • ansiedad
Para ello hay que contar con herramientas adecuadas, adaptables para la persona en particular y de acuerdo a la situación en que se encuentre.
Ejemplos generales: para aminorar los pensamientos fijos y dudas intrusivas: “matarlos con la indiferencia”, dejar pasar tranquilamente estas expresiones mentales y compenetrarse en la actividad que se estaba realizando, meterse plenamente en la situación buscando gratificación en ella, poder conectarse con las vivencias de la vida y no darle importancia a esos pensamientos; cuando esto no es posible y la persona llega a querer comprobar “la verdad”, es el momento de frenar, a la compulsión no hay que darle cabida, pues alimenta la bola de nieve, es momento de hacer uso de la lógica-lógica, pues dentro de estos ataques personas que se mueven con mucha lógica dejan de hacerlo, entonces es básico frenar las compulsiones a la comprobación, hacete una frase como “no necesito comprobar esto”, frases que sintetizan el mayor conocimiento y seguridad sobre uno mismo.

Sí, una buena terapia depende prioritariamente de condiciones personales del profesional; pensamos que son características necesaria de un psicoterapeuta el sentido común, la intuición (entendida como capacidad asociativa inconsciente, dada por la praxis social individual), una cosmovisión que implique básicamente que nada de lo humano sea indiferente, capacidad de empatía y un sentido de equidad por medio del cual cualquier otro es un semejante.

La superación total del problema siempre requiere tomar las riendas de la propia vida, los cambios radicales y profundos van hacia ese objetivo. La salud depende básicamente de la adquisición de la autonomía e independencia, derechos humanos que constituyen el eje de nuestro paradigma, hacia ese logro va la psicoterapia integradora.

Volviendo a la necesidad de coherencia, instamos a poner en marcha el discernimiento para darse cuenta cuando una afirmación es contrapuesta a otra: “a veces requiere tomar las riendas de la propia vida”  es opuesto a que sean objetivos necesarios (“Haz de saber que si quieres superar haz de tomar las riendas de tu vida”), son afirmaciones contrarias. Es necesario reforzar el discernimiento, más que nada en este trastorno en que esta capacidad básica está muy debilitada, es una buena garantía para captar dobles mensajes. En la formación del terapeuta prestamos atención la claridad de los conceptos con los que se mueve como profesional, confusiones de este tipo son dañinas para quienes escuchan o leen.

En la evolución terapéutica se logran cambios profundos. Otro eje es el fortalecimiento de las Cualidades Básicas de la Personalidad, trabajo que abre múltiples caminos de cambios, apuntando en especial a la flexibilidad, la identidad y el discernimiento, cambios en los que participan todas las funciones intelectual, afectiva, cognitiva y conductual, sin esta integración en los pasos terapéuticos no puede haber cambios profundos.

En el transcurso de una sesión semanal de 1 hora no se puede hacer milagros
y eso no se traduce en cambios radicales y profundo en la vida de la persona.
...
Te va a curar la conexión con tu instinto, sexuales, agresivos y emocionales.
Hasta que no incorpores tu naturaleza animal de forma real...
... hasta que no superes esa escisión mente cuerpo...
...
...el viaje para rescatarse y volver a la vida, librados e íntegros
no se realiza a través del pensamiento y ni de la reflexión,
se realiza a través de experiencias vitales.

Focalizamos siempre en el logro de tranquilidad y calma para avanzar en la terapia, especialmente en personas en que la ansiedad es como la savia de su vida, conseguir serenidad es necesario para la evolución y es a su vez es terapéutico, la salud requiere una dimensión real del tiempo para marchar hacia los proyectos, desechando el querer conseguirlo todo ayer.

En los cambios para volver a ser uno mismo se tiene que poner en marcha la integración de las distintas áreas y funciones. En el transcurso de la terapia el enriquecimiento vivencial, emotivo, sentimental y expresivo toma relevancia, pues están muy opacados por un desarrollo y exigencias intelectuales desmedidas; cuestionarse esquemas mentales, tal como lo propone el mismo Lic. Ruiz, da cuenta de la necesidad de realizar cambios también en el área intelectual, a través del pensamiento y la reflexión, nivel este que tienen peso primordial para rescatarse como persona, para salir de la alienación que producen falsas creencias, para recuperar aspectos negados e historicidad olvidada, para discernir, etc. Justamente los primeros cambios terapéuticos suelen darse a nivel intelectual, el famoso “darse cuenta” que da pie para los cambios en los demás niveles. Volvemos a la necesidad de la coherencia en el terapeuta, son contrapuestas las afirmaciones: “cuestionarse esquemas mentales ” # “no se realiza a través del pensamiento y ni de la reflexión

Estamos atentos en trabajar en cada sesión con todos los niveles de integración del psiquismo. Por ejemplo y en forma muy esquemática, con el contenido homosexual del trastorno, cuando entra en juego una idea fija, se la toma hasta que aparece la comprobación, suele estar presente la pregunta del paciente “¿vos te crees que un gay puede sentir tal o cual cosa?” y la respuesta “pará ahí, te estás comprobando, ¿qué necesitás comprobar?, nada, ya vimos detalladamente cual es tu orientación sexual”, estamos poniendo en juego las funciones intelectuales: captar que quiere comprobarse, conectarse con su historia y darse cuenta quien es en este plano, también la conductual y volitiva: poder frenar la compulsión, dando paso a trabajar la función afectiva viendo que siente al poder frenar un impulso, estimulando los sentimientos de alivio al poder manejar un síntoma, también de rechazo a seguir entre las rejas de las compulsiones. . .

Te va a curar la conexión con vos misma/o, recuperándote de la alienación, rescatando quien sos en todos tus aspectos como persona. Como persona y en el momento actual de tu vida vas a conectarte, también, con áreas reprimidas como ser las sexuales, las agresivas y las emocionales, conexión que te va a permitir recuperar aspectos vitales; por ser persona estos aspectos no tienen el rango de instinto, todo lo instintivo que hay de ellos quedó transformado desde el nacimiento en aspectos humanos que son la sexualidad, la agresividad para defenderte, la emotividad combinada con el resto de funciones; no vas a recuperar ningún instinto ya que la socialización los ha transformado en aspectos humanos, esto aspectos humanos -sexualidad – agresividad/defenza – emocionalidad - son especialmente reprimido y enajenados en nombre del sometimiento, en tanto los recuperes vas recuperando esos aspectos, ya no como antes, adecuados al momento actual, convengamos que no sería saludable que recuperes esos aspectos en estado infantil. También es fundamental tener en cuenta que en la recuperación de vos mismo es necesario que no te ates a ningún aspecto como si fuese un instinto, es decir que no los puedas manejar vos, y además que los puedas integrar en este aquí y ahora en forma creativa. Aclaraciones estas para evitar que sigas en la misma cárcel pintada de otro color.

La historia no puede quedar el margen en el trabajo psicoterapéutico, constantemente recurrimos a ella, con nuestra técnica “Línea Histórica” y con los datos, hechos, episodios, etc., que  emergen en las sesiones; muchos habían quedado en el olvido otros no. Los cambios profundos requieren que los datos más relevantes de la historia personal y familiar emerjan de los más recóndito de las cárceles, para ser reconocidos, elaborados y redimencionados en el aquí y ahora; pilares necesarios para la construcción de nuevos caminos.
Por otra parte revisión, replanteo y reconstrucción de proyectos es una mirada hacia afuera de la celda, que da ímpetu para salir de ella.

No se puede soslayar el trabajo con la familia, sin ir más allá sólo por las conclusión del Lic. Ruiz, que sin embargo lo ignora a la hora de hablar de los cambios necesarios; la importancia que tiene la familia en la formación y sostenimiento del trastorno está en su exposición como comprendido intelectualmente (como un copie y pegue) pero no en forma sentida, profunda; una comprensión integral de una influencia tal da la necesidad de incorporar prioritariamente su tratamiento en los pasos hacia el cambio.
En nuestro modelo terapéutico entra en forma privilegiada y constante el sistema familiar, que es en definitiva donde se formó la persona y un grupo de pertenencia principal; en quienes formaron su propia familia tomamos la familia actual y la de origen; con los objetivos de comprender causas, modificar lugares insalubres de la persona, comprenderse más a si misma. . . descartando totalmente el echar culpas, poniendo la responsabilidad de los cambios ahora en la persona adulta que está en tratamiento. En tanto se pueda trabajar en algunas sesiones en forma conjunta con la familia o algunos miembros de la misma, es muy útil.
No entendemos tampoco como se puede lograr que “superes esa escisión mente cuerpo” si “no se realiza a través del pensamiento y ni de la reflexión”.
Bueno, sostenemos que en el viaje para rescatarse y volver a ser uno mismo es necesario desligarse de caminos impuestos, de rígidos objetivos creados por otros desde la infancia, con fenómenos tales como dogmas y profecías autocumplidoras, que están incorporados en el Sentidos de Vida individual.

La necesidad de superar escisión mente cuerpo se extiende a la necesidad de superación de demás las escisiones, como lo venimos tratando en este artículo, incorporal integradoramente todo lo concerniente al ser humano en cada persona es básico.

Poder disentir, aún cuando haya importantes acuerdos, forma parte de la salud

Vamos a ver, entonces, disidencias conceptuales más rotundas con del Lic. Damián Ruis.

 

Imagina que naciste en una familia de estilo conservador, que todo se hace por el bien del otro,
todo se comparte, no se debe pensar en uno, etc.,
hay que pensar que en estas familias
siempre hay uno que se beneficia de la sumisión bobina de los otros,
pero bueno, esa es otra cuestión.

Si descubres que a ti lo que te va es una vida libre, independiente, ambiciosa, etc.
y eso te hace sentir mal, bien quizás lo que debes hacer es buscar gente
que vive como a ti te gustaría hacerlo
y aprender que mecanismos utilizaron para llegar hasta allí.
También podría ser lo contrario tu familia liberal y a ti te gustaría
dedicar la vida al servicio de lo demás,
aplica el ejemplo anterior pero en dirección contraria.
Insisto siempre que hay que ser respetuoso con uno mismo
y tener el valor de aceptar lo que uno piensa y lo que uno siente
como sagrado y después tratar de ejercerlo de la mejor manera posible.

Se trata de escalas de valores. Como profesionales de la salud mental no opinamos en base a nuestros propios códigos éticos, no abrimos juicios de valores aún cuando esos códigos sean muy distinto del nuestro, esto no nos incumbe en las psicoterapias.
Es derecho y deber de cada uno elegir sus propias escalas de valores.
Sobre las escalas de valores de los pacientes atendemos lo atinente a la salud, en este sentido nos ocupamos de la coherencia interna, si los valores se contrapongan entre sí son causales de problemas psicológicos; también nos interesa la claridad y seguridad de la persona de su propia escala de valores, ya que hace a la identidad; como así también nos interesamos por la presencia de valores necesarios e innegociables para la salud: libertad y autonomía.

Las familias en las que no existe la intimidad, los espacios y pertenencia propias son disfuncionales, no admiten la individuación, son aglomerados de personas indiferenciadas.
En el compartirlo todo también encontramos el polo opuesto, más o menos en el sentido de “lo tuyo es mio y lo mio es mio”, cuando encontramos este tipo de valores polarizados en una familia o persona prestamos atención la genuinidad del compartir, ambos polos del mismo valor tienen que pasar a equilibrios saludables, en donde no quepa la dupla sometedor/sometido. Condiciones que no son privativas de las familias de tipo conservador.

Si alguien tiene como objetivos una vida libre e independiente y se siente mal por ello, lejos de buscar familias opresoras y dependientes para mimetizarse con ellas, lo saludable es, justamente, que haya un replanteo del porque necesita una cárcel, esto es sintomático; esa sumatoria de buscar gente para hacer como ellos en ir hacia un camino contrario a la libertad e independencia nos parece doblemente perjudicial.
Son de un rango muy distinto el querer dejar de ser ambicioso o querer tener un sentido de servicio, es a elección personal. Volvemos a insistir que el cambiar cualquier aspecto requiere primordialmente poner en marcha los propios recursos.
El respeto por uno mismo pasa también por revisar para cambiar aspectos personales que no vienen bien, que son insalubres, que hacen vivir mal. . . si planteamos como sagrado lo que uno piensa y siente y hay que llevarlo a la práctica, es alimentar dogmas internos y no hay posibilitad de cambios, esta es una afirmación paradojal con respecto a las anteriores.

En el animal no existen trastornos compulsivos, excepto en situaciones de privación de libertad.
Un animal en libertad es difícil que haga rituales compulsivos.
No, no, no, ningún animal, en ninguna situación va a sufrir de trastornos compulsivos, ni va a realizar rituales, estos requieren el complejo Sistema Nervioso Central (SNC), donde están ubicadas todas las funciones y áreas de las que estamos hablando, que es propio y exclusivo del ser humano.

Tienes terror a ser homosexual, ¿por qué?,
qué pasaría si lo fueras, es una orientación sexual normal a la que pertenece el 10%...
Desafortunada opinión en tanto hay responsabilidad profesional de conocer todos los contenidos del TOC antes de tratarlos, y no omitir opinión alguna que pueda agravar alguno de ellos. Por otra parte nadie que fuese homosexual tendría terror de serlo, en tal caso tendría otros terrores al respecto.
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Comentarios, dudas y debate: http://www.es-asi.com.ar/node/6753
Notas al pie
1. Hacemos una salvedad: lo ideal sería hacer un intercambio con el Lic. Ruiz para avanzar sobre el tema. Nuestros intentos de conectarnos, a través la página del video fueron inútiles. Ojalá en algún momento nos podamos comunicar.
2. Son pseudo excitaciones. La respuesta sexual humana es un complejo sistema que incluye las distintas fases que la definen -básicamente: deseo, búsqueda de la satisfacción sexual, excitación, intensidad máxima de la excitación, orgasmo, resolución- con las sensaciones y emociones gratificantes correspondientes. Cuando no se dan todas estas condiciones se debe a circunstancias determinadas, y se sabe que faltan una o algunas de las respuesta, también se sabe que son realizables en otras circunstancias; estamos hablando de la sexualidad normal. A veces se dan algunos de estos componentes aisladamente, cuando sucede se sabe que no entran dentro de la respuesta sexual completa, y esto es así, cuando las respuestas aisladas se toman como orientación afectivo-eróticas es falso, por sí mismas no definen respuesta sexual hacia ninguna orientación sexual. Por ejemplo si hay sólo excitación se sabe que faltan las demás condiciones (deseo, búsqueda de la satisfacción sexual, intensidad máxima de la excitación, orgasmo y resolución, con las sensaciones y emociones gratificantes correspondientes), si se dan dos o tres faltan las otras estamos en la misma situación, se sabe que falta algo y se quiere completar en las próximas experiencias. Cuando persiste la ausencia de alguna/s condicion/es mínima/s para el desarrollo afectivo-erótico hay problemas de índole psicosexual, suponer que estos problemas definen la orientación sexual no tiene ningún asidero lógico ni científico.
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Referencias bibliográficas:
Ruis, Damiá. CÓMO SE PUEDE SUPERAR UN TRASTORNO OBSESIVO?. http://www.comprendernos.com/como_superar_un_trastorno_obsesivo.html
Psicología Integradora. Sobre obsesiones y contenidos
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Equipo interdisciplinario
Especializaciones: clínica, pareja, familia y sexualidad
Capital de Argentina
4632-0441
Horario de secretearía: 16 a 20